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Definición de la congelación de óvulos: potenciar las opciones de fertilidad

  • 24 de enero
  • 13 minutos de lectura

Una mujer en consulta con un médico en una clínica de fertilidad

Encontrar opciones reales para formar una familia en el futuro puede parecer urgente cuando notas cambios en tu fertilidad. Si tienes entre 30 y 40 años y te preocupa la disminución de la reserva ovárica, la ciencia de la congelación de óvulos te ofrece ahora herramientas que nunca existieron para las generaciones anteriores. Esta guía explica cómo la tecnología moderna te permite preservar la calidad de los óvulos antes de que la edad provoque un mayor deterioro, describiendo el proceso, la tecnología y los datos esenciales que necesitas para valorar con confianza tus próximos pasos.

 

Índice

 

 

Puntos clave

 

Punto

Detalles

Proceso de congelación de óvulos

La congelación de óvulos implica la estimulación ovárica, la extracción de óvulos y la vitrificación para preservar la calidad de los óvulos de cara a su uso futuro. Comprender cada una de estas fases ayuda a gestionar las expectativas y los aspectos logísticos.

Aspectos financieros

El coste de la congelación de óvulos puede oscilar entre 12 000 y 18 000 dólares estadounidenses por ciclo, a lo que hay que añadir las cuotas anuales de almacenamiento y los gastos de la fecundación in vitro. Es fundamental comprobar la cobertura del seguro para evitar cargas económicas inesperadas.

Índices de éxito

Las tasas de éxito en el embarazo dependen en gran medida de la edad en el momento de la congelación, ya que los óvulos congelados antes de los 35 años presentan una mayor viabilidad. Es fundamental evaluar los indicadores de salud personales para establecer expectativas realistas.

Riesgos médicos y psicológicos

Aunque existen riesgos como el síndrome de hiperestimulación ovárica, el estrés emocional y económico que rodea al proceso puede ser considerable. Es fundamental comprender a fondo todos los aspectos antes de seguir adelante.

¿Qué es la congelación de óvulos y cómo funciona?

 

La congelación de óvulos es un método de preservación de la fertilidad que permite a las mujeres extraer sus óvulos, congelarlos y almacenarlos para su uso futuro, cuando estén listas para intentar un embarazo. Este proceso consiste en extraer óvulos maduros de los ovarios, conservarlos en su estado actual y descongelarlos más adelante para su fecundación, cuando la mujer decida que es el momento adecuado. Para las mujeres de entre 30 y 40 años que se enfrentan a una reserva ovárica disminuida, esta tecnología ofrece una forma práctica de contrarrestar el deterioro natural de la calidad de los óvulos que acompaña a la edad. El atractivo fundamental es sencillo: se recogen los óvulos en un momento en el que su calidad es mayor y luego se utilizan más adelante, independientemente del tiempo que haya transcurrido.

 

El proceso de congelación de óvulos se desarrolla a lo largo de varias fases distintas. Comienza con la estimulación ovárica, en la que se le administran inyecciones de hormonas durante 8 a 11 días para estimular a los ovarios a producir varios óvulos maduros en lugar del único óvulo que el cuerpo suele liberar cada mes. Durante este periodo de estimulación, el especialista en fertilidad supervisa tu evolución mediante ecografías periódicas y análisis de sangre para controlar los niveles hormonales y el desarrollo folicular. Una vez que los óvulos alcanzan la madurez óptima, se procede a la extracción de óvulos, un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que se realiza bajo sedación y en el que una aguja especializada, guiada por ecografía, extrae los óvulos directamente de los ovarios. La extracción suele durar entre 15 y 20 minutos, y la mayoría de las mujeres retoman sus actividades normales en pocos días.

 

Una vez extraídos, los óvulos pasan a la fase de congelación, donde se someten a vitrificación, una técnica de congelación rápida que conserva la estructura y la calidad de los óvulos mucho mejor que los antiguos métodos de congelación lenta. A continuación, los óvulos se almacenan en nitrógeno líquido a temperaturas extremadamente bajas, donde pueden permanecer viables durante muchos años. Cuando esté lista para utilizar sus óvulos congelados, estos se descongelan, se fecundan mediante FIV convencional o inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), y los embriones resultantes se desarrollan durante varios días antes de su transferencia al útero. Las investigaciones muestran que entre 10 y 15 óvulos congelados ofrecen probabilidades razonables de lograr al menos un embarazo exitoso, aunque los resultados dependen en gran medida de su edad en el momento de la congelación y de la calidad general de los óvulos.

 

La verdadera ventaja de este enfoque queda clara cuando se comprende la realidad biológica: la calidad de los óvulos disminuye de forma constante a partir de los 35 años, y las caídas más pronunciadas se producen a finales de los 30 y durante la cuarentena. Al congelar los óvulos ahora, básicamente pones tu fertilidad en pausa, conservando el material genético en su estado actual. Esto es de suma importancia si te enfrentas a decisiones profesionales, a cuestiones relacionadas con el momento adecuado para formar una pareja o a problemas de salud que hacen que el embarazo no sea viable en este momento, pero que podrían resultar atractivos en el futuro.

 

Consejo de experto: Empieza el proceso de consulta con bastante antelación antes de estar lista para la congelación; conocer tu reserva ovárica y la calidad de tus óvulos mediante pruebas como el recuento de folículos antrales y el análisis de sangre de AMH te ayudará a tomar una decisión informada sobre el momento adecuado y a tener expectativas realistas sobre los resultados.

 

Tipos de tecnologías de congelación de óvulos en la actualidad

 

Cuando te planteas la congelación de óvulos, comprender las tecnologías que hay detrás del proceso es más importante de lo que podrías pensar. El método de congelación influye directamente en la capacidad de los óvulos para sobrevivir al proceso de descongelación y en si serán viables para la fecundación meses o años después. Hoy en día, el campo de la fertilidad se ha decantado de forma decisiva por una tecnología dominante, pero conocer las alternativas y saber por qué una de ellas se ha impuesto claramente te ayudará a plantear preguntas bien fundamentadas durante tu consulta.

 

La vitrificación se ha convertido en el método estándar utilizado en las clínicas de fertilidad de todo el mundo. Esta técnica de congelación ultrarrápida consiste en enfriar los óvulos tan rápidamente que las moléculas de agua no tienen tiempo de formar cristales de hielo dañinos, lo cual era el principal problema de los métodos anteriores. La velocidad es fundamental. En lugar de tardar horas en congelarse (como en el método antiguo), la vitrificación congela los óvulos en segundos, convirtiendo esencialmente el líquido que rodea el óvulo en un sólido similar al vidrio sin daños cristalinos. Esta tecnología revolucionaria ha transformado la congelación de óvulos de una opción cuestionable a una estrategia de preservación de la fertilidad genuinamente eficaz. A continuación, los óvulos se almacenan en nitrógeno líquido a temperaturas de alrededor de -196 °C, donde pueden permanecer viables durante muchos años sin degradarse.

 

El antiguo método de congelación lenta sigue existiendo en algunas clínicas, pero cada vez es menos habitual. Este proceso de enfriamiento gradual, que duraba varias horas, permitía que se formaran cristales de hielo dentro y alrededor de los óvulos, dañando su estructura celular. Las tasas de supervivencia de los óvulos con la congelación lenta eran significativamente más bajas, normalmente en torno al 50 %, mientras que la vitrificación alcanza tasas de supervivencia superiores al 90 %. Para las mujeres con reserva ovárica disminuida de entre 30 y 40 años, esta diferencia es enorme. Ya cuentas con menos óvulos, por lo que perder la mitad de ellos debido a daños causados por la congelación es una pérdida que no te puedes permitir. La mayoría de los centros de fertilidad modernos han abandonado por completo la congelación lenta en favor de la vitrificación.

 

Más allá de estas tecnologías principales, los investigadores siguen desarrollando nuevos enfoques. Congelación de tejido ovárico y la maduración in vitro se muestran prometedoras para futuras aplicaciones, especialmente para las mujeres que necesitan preservar su fertilidad con urgencia antes de un tratamiento contra el cáncer u otras intervenciones médicas. Sin embargo, estas técnicas siguen siendo experimentales. Los crioprotectores avanzados y los protocolos de estimulación ovárica siguen mejorando los resultados, pero la vitrificación sigue siendo el método más consolidado, eficaz y ampliamente disponible. A la hora de evaluar las clínicas, pregunte específicamente si utilizan la vitrificación y cuáles son sus tasas de supervivencia de los óvulos tras la descongelación. Estas cifras le dirán todo lo que necesita saber sobre su competencia técnica.

 

A continuación, te ofrecemos una breve comparación de las tecnologías de congelación de óvulos y su eficacia:

 

Método

Velocidad de congelación

Índice de supervivencia de los huevos

Uso habitual en la actualidad

Vitrificación

Segundos (muy rápido)

Más del 90 %

Norma internacional

Congelación lenta

Varias horas (lento)

Alrededor del 50 %

Poco común, en su mayoría obsoleto

Congelación de tejido ovárico

Variable, depende del proceso

Experimental, con datos limitados

Destinado principalmente a fines de investigación

Maduración in vitro

Depende del protocolo

Todavía en fase experimental

Casos especiales y limitados

Consejo de experto: Solicita a tu clínica las tasas específicas de supervivencia y fertilización de los óvulos tras la vitrificación y la descongelación, y no solo sus tasas generales de éxito de embarazo, ya que estos indicadores reflejan directamente la calidad de su tecnología y técnica de congelación.

 

Explicación paso a paso del proceso de congelación de óvulos

 

El proceso de congelación de óvulos suele durar entre dos y tres semanas, aunque el compromiso emocional y práctico va mucho más allá de esos días. Comprender cada fase te ayuda a saber qué esperar a nivel físico, mental y logístico. No se trata de un procedimiento al que simplemente hay que acudir un solo día. Por el contrario, requiere coordinación, un cumplimiento riguroso de la medicación y múltiples citas en la clínica repartidas a lo largo de varias semanas.

 

Fase uno: consulta y pruebas iniciales comienza antes de que se le administre cualquier medicamento. Durante la consulta inicial, su especialista en fertilidad revisa su historial médico, su estado de salud actual y sus objetivos reproductivos. Te sometes a pruebas de referencia, que incluyen análisis de sangre para medir los niveles hormonales y un recuento de folículos antrales mediante ecografía para evaluar tu reserva ovárica. Esta evaluación determina si la congelación de óvulos es adecuada para ti y ayuda a predecir cuántos óvulos se podrían extraer. Durante esta fase también se realizan pruebas de detección de infecciones. Este paso fundamental dura aproximadamente entre una y dos semanas y te proporciona datos concretos sobre tu estado de fertilidad.

 

Fase dos: Estimulación ovárica es donde comienza la parte activa. Se le administran hormonas inyectables durante 8 a 12 días diseñadas para estimular a los ovarios a producir varios óvulos maduros simultáneamente, en lugar del único óvulo que el cuerpo libera de forma natural cada mes. Estas inyecciones suelen administrarse en casa, a menudo en el abdomen o el muslo, y la mayoría de las mujeres se adaptan a la rutina en pocos días. A lo largo de este periodo de estimulación, acudirá a citas de seguimiento periódicas en las que se realizarán análisis de sangre para medir los niveles hormonales y ecografías transvaginales para controlar el desarrollo folicular. La clínica ajusta las dosis de la medicación en función de estos resultados para optimizar la maduración de los óvulos. Muchas mujeres comentan que esta fase, aunque requiere disciplina en cuanto a los horarios de las inyecciones y las citas frecuentes, resulta manejable una vez que establecen una rutina.


Mujer que se administra una inyección hormonal en casa

Tercera fase: inyección de desencadenamiento y extracción de óvulos comienza una vez que los folículos alcanzan el tamaño óptimo. La clínica administra una inyección de desencadenamiento aproximadamente entre 35 y 36 horas antes de la extracción para inducir la maduración final de los óvulos. La extracción se realiza bajo sedación utilizando una aguja guiada por ecografía que se inserta a través de la pared vaginal para acceder a los ovarios y aspirar suavemente los óvulos maduros. El procedimiento completo suele durar entre 15 y 20 minutos, y la recuperación se produce en unas pocas horas. La mayoría de las mujeres experimentan leves calambres después y retoman la actividad ligera en uno o dos días.

 

Fase cuatro: Congelación y almacenamiento se lleva a cabo inmediatamente después de la extracción. Tus óvulos maduros se someten a vitrificación, el proceso de congelación rápida que los conserva en estado de animación suspendida. A continuación, se almacenan en tanques de nitrógeno líquido en tu clínica de fertilidad, donde pueden permanecer viables durante muchos años. Tu clínica te proporciona documentación detallada sobre tus óvulos congelados y las condiciones de almacenamiento. Esta fase no requiere ninguna acción por tu parte, salvo mantener el contacto con tu clínica y estar informada sobre los protocolos de almacenamiento y cualquier cambio en las políticas.


Infografía del proceso paso a paso de la congelación de óvulos

Fase cinco: Descongelación y fecundación se lleva a cabo cuando esté lista para utilizar sus óvulos, ya sea meses o años después. Cuando decida seguir adelante con el embarazo, sus óvulos congelados se descongelan cuidadosamente, se evalúa su viabilidad y se fertilizan mediante FIV convencional o inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) con el esperma de su pareja o de un donante. Los embriones se desarrollan en el laboratorio durante cinco o seis días antes de que se transfiera uno a su útero, y los embriones restantes de alta calidad se congelan para su uso futuro.

 

Consejo de experto: Lleva un registro detallado de todas tus citas, medicamentos y comunicaciones con la clínica a lo largo del proceso, y mantén un calendario en el que se indique exactamente cuándo debes administrarte las inyecciones, ya que saltarse dosis o administrarlas en el momento incorrecto afecta significativamente al número y la calidad de los óvulos extraídos.

 

Costes globales y factores financieros en 2026

 

La realidad económica de la congelación de óvulos disuade a muchas mujeres de recurrir a ella, incluso cuando el procedimiento se ajusta perfectamente a sus objetivos de fertilidad y a sus planes. El mercado mundial de la congelación de óvulos pone de manifiesto la magnitud de este reto. En 2026, el mercado mundial de servicios de congelación de óvulos alcanzó aproximadamente los 4.240 millones de dólares, lo que refleja una demanda creciente impulsada por las prioridades profesionales, el retraso en la maternidad y la necesidad médica. Sin embargo, este enorme valor de mercado oculta una realidad preocupante: los costes siguen siendo prohibitivamente altos para la mayoría de las mujeres, especialmente para aquellas que carecen de una cobertura de seguro sólida o de prestaciones de la empresa.

 

Los gastos se acumulan en múltiples categorías. El ciclo de extracción de óvulos en sí, incluidos los tratamientos hormonales y la intervención quirúrgica, suele oscilar entre 12 000 y 18 000 dólares estadounidenses por ciclo en Estados Unidos, dependiendo de la ubicación y la clínica. Pero eso es solo el principio. Las tarifas anuales de almacenamiento de los óvulos congelados suman entre 500 y 1.500 dólares al año, unos costes que se acumulan con el tiempo si se congelan los óvulos a principios de los 40 y no se utilizan durante varios años. Si necesita varios ciclos de congelación de óvulos porque la primera extracción produce menos óvulos de lo esperado, esos gastos se duplican o triplican. Para las mujeres con reserva ovárica disminuida, este efecto multiplicador puede suponer 50 000 dólares o más en gastos de su propio bolsillo antes de que se produzca una sola transferencia de embriones. Si a esto le sumamos el coste de la FIV en sí (entre 15 000 y 25 000 dólares por ciclo), la inversión total resulta abrumadora.

 

La carga recae de manera desproporcionada sobre las mujeres que carecen de prestaciones de fertilidad subvencionadas por la empresa. Las grandes corporaciones ofrecen cada vez más la cobertura de la congelación de óvulos como parte de sus paquetes de salud reproductiva, cubriendo entre el 50 % y el 100 % de los costes. Sin embargo, las mujeres autónomas, las que trabajan en empresas más pequeñas y las que viven en países con un apoyo sanitario público mínimo deben asumir solas todo el peso económico. Las diferencias geográficas agravan esta desigualdad. Los costes en Europa, Australia y Canadá suelen ser entre un 20 y un 40 % más bajos que los precios en Estados Unidos debido a los diferentes sistemas sanitarios y estructuras normativas. Las mujeres de las economías en desarrollo pueden tener acceso a procedimientos más baratos, pero se enfrentan a dudas sobre la calidad de las clínicas y los estándares tecnológicos. Las iniciativas gubernamentales en algunas regiones, especialmente en los países escandinavos y en algunas partes de Asia, subvencionan la congelación de óvulos por motivos médicos, pero la cobertura para la preservación electiva de la fertilidad sigue siendo poco común a nivel mundial.

 

De cara al futuro, se prevé que el mercado crezca hasta alcanzar casi 9.900 millones de dólares estadounidenses en 2032, impulsado por la creciente concienciación sobre la infertilidad y los avances en la tecnología de criopreservación. En teoría, este crecimiento debería aumentar la competencia y reducir los costes gracias a las economías de escala. Sin embargo, ese beneficio solo se materializará si se eliminan las barreras normativas y se amplía la cobertura de los seguros. Sin un cambio sistémico, el aumento del valor de mercado podría reflejar simplemente que más mujeres pagan más dinero, y no que los precios se vuelven más accesibles. Las iniciativas de financiación pública y privada están empezando a cambiar el panorama, especialmente en Europa y en algunas partes de Norteamérica, pero para la mayoría de las mujeres del mundo aún quedan años para que la asequibilidad sea significativa.

 

A continuación se ofrece un resumen de los principales costes de la congelación de óvulos y los factores que influyen en ellos a nivel mundial:

 

Factor de coste

Rango habitual (USD)

Influencias

Ciclo de recuperación

Entre 12 000 y 18 000 dólares por ciclo

Clínica, ubicación, protocolo

Cuotas anuales de almacenamiento

Entre 500 y 1.500 dólares al año

Clínica, duración del almacenamiento

Ciclo de fecundación in vitro (si es necesario)

Entre 15 000 y 25 000 dólares por ciclo

Medicamentos para la fertilidad, clínica, servicios adicionales

Seguros/Ayuda para empleadores

Entre el 50 % y el 100 % de los costes (varía)

Tamaño de la empresa, región, prestaciones

Precios internacionales

Entre un 20 % y un 40 % más barato fuera de EE. UU.

Sistema sanitario, normativa

Consejo de experto: Antes de comprometerte económicamente, solicita a tu clínica un desglose detallado de los costes que incluya todas las tarifas de estimulación, extracción, anestesia y almacenamiento; a continuación, comprueba si tu seguro médico o tu empresa ofrecen alguna prestación relacionada con la fertilidad, ya que la cobertura varía enormemente y algunos planes cubren entre el 50 % y el 100 % de los costes.

 

Riesgos, índices de éxito y aspectos clave a tener en cuenta

 

La congelación de óvulos no está exenta de riesgos, y es importante tener esto en cuenta antes de comprometerse emocional o económicamente con el proceso. Existen riesgos médicos, además de cargas psicológicas y económicas, que merecen ser analizados con franqueza. Comprender tanto los peligros reales como los resultados realistas le ayudará a tomar una decisión informada, en lugar de someterse al procedimiento con expectativas poco realistas o preocupaciones que no se han abordado. Su edad en el momento de la congelación es la variable más importante a la hora de determinar el éxito, pero dista mucho de ser el único factor que vale la pena tener en cuenta.

 

Los riesgos médicos derivados de la congelación de óvulos son, por lo general, moderados, pero reales. Durante la fase de estimulación ovárica, los ovarios producen más hormonas de lo habitual, lo que puede provocar el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO). En los casos leves, el SHO provoca hinchazón, molestias abdominales, náuseas y diarrea que desaparecen en unos días. El SHO grave es poco frecuente, pero serio, y puede requerir hospitalización. El procedimiento de extracción de óvulos conlleva riesgos propios, como sangrado, infección y, en raras ocasiones, lesiones intestinales o vesicales, aunque estas complicaciones se producen en menos del 1 % de las extracciones cuando las realizan médicos con experiencia. El síndrome de hiperestimulación ovárica y los riesgos del procedimiento, como el sangrado o la infección, son las principales preocupaciones médicas y, aunque las complicaciones graves siguen siendo poco frecuentes, no son imposibles. Tu clínica de fertilidad debería comentarte estos riesgos en detalle y explicarte sus tasas específicas de complicaciones durante la consulta.

 

Las tasas de éxito con óvulos congelados dependen en gran medida de la edad que se tenga en el momento de la congelación. Esta es la cruda realidad biológica que merece toda nuestra atención. Las tasas de éxito son más altas con óvulos más jóvenes, normalmente de mujeres menores de 35 años, lo que refleja una mejor calidad de los óvulos a esa edad. Si se congelan óvulos a los 35 años, la tasa de nacidos vivos por óvulo descongelado ronda, de media, entre el 4 % y el 6 %. A los 40 años, esa tasa desciende hasta aproximadamente el 1 % o el 2 % por óvulo. A partir de los 44 años, los embarazos viables a partir de óvulos congelados se vuelven estadísticamente poco frecuentes. Esta realidad matemática explica por qué las mujeres con reserva ovárica disminuida, entre los 30 y los 40 años, a menudo necesitan entre 15 y 20 óvulos para tener probabilidades razonables de un nacimiento vivo. Las clínicas deberían proporcionar datos de éxito específicos para cada edad durante las consultas, en lugar de estadísticas generales genéricas que ocultan cómo su edad concreta afecta a sus resultados realistas.

 

Más allá de los riesgos médicos, existen aspectos psicológicos y económicos que las clínicas a veces no destacan lo suficiente. La carga económica que suponen los múltiples ciclos, las tarifas de almacenamiento y los posibles ciclos fallidos genera estrés, independientemente de si el procedimiento provoca complicaciones médicas. El peso emocional de esperar años para utilizar los óvulos congelados y, posteriormente, enfrentarse a una descongelación en la que algunos óvulos no sobreviven, tiene sus propias consecuencias. Algunas mujeres describen la experiencia como emocionalmente agotadora, independientemente del resultado. Además, la congelación de óvulos no es una garantía. Podrías congelar 15 óvulos, que 12 sobrevivieran a la descongelación, lograr 8 fecundaciones, desarrollar 4 embriones, transferir 1 y, aun así, no quedarte embarazada. La congelación de óvulos mejora tus probabilidades en comparación con intentarlo de forma natural a los 42 o 43 años, pero no garantiza el embarazo.

 

Hay tres aspectos clave que merecen una reflexión detenida antes de dar el paso. En primer lugar, conoce tu situación inicial. ¿Cuál es tu recuento de folículos antrales, tu nivel de AMH y tu edad? Estos datos te permitirán tener expectativas realistas sobre el número de óvulos que podrías obtener y tus probabilidades de éxito. En segundo lugar, aclara tus plazos. ¿Va a congelar óvulos para un posible uso dentro de dos años o dentro de diez? La edad en el momento de la descongelación importa menos que la edad en el momento de la congelación, pero sus circunstancias pueden cambiar de formas que no puede predecir. En tercer lugar, evalúe su preparación psicológica. Algunas mujeres encuentran el proceso empoderador y se sienten agradecidas independientemente del resultado. Otras lo encuentran emocionalmente traumático. No hay una respuesta incorrecta, pero es importante conocer su propio temperamento.

 

Consejo de experto: Solicita a tu clínica las tasas específicas de embarazo y nacidos vivos desglosadas según tu edad en el momento de la congelación, no solo sus cifras generales de éxito, y pídeles que te expliquen los cálculos realistas para tu situación concreta, de modo que comprendas exactamente cuáles son tus probabilidades.

 

Toma las riendas de tu proceso de fertilidad con soluciones avanzadas de congelación de óvulos

 

La congelación de óvulos ofrece una gran oportunidad para preservar su fertilidad, ya que permite obtener sus mejores óvulos en el momento ideal, antes de que el deterioro asociado a la edad afecte a su calidad y cantidad. Entendemos que las inyecciones hormonales, las múltiples visitas a la clínica y la carga emocional del proceso pueden resultar abrumadoras. Usted quiere tener la seguridad de que sus valiosos óvulos sobrevivirán a la congelación y la descongelación y le ofrecerán las mayores posibilidades de éxito en el futuro. En el Rejuvenating Fertility Center de las Bahamas, nos especializamos en métodos de vanguardia para la preservación de la fertilidad que abordan precisamente estas preocupaciones.


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Preguntas frecuentes

 

¿Qué es la congelación de óvulos y cómo funciona?

 

La congelación de óvulos es un método de preservación de la fertilidad que consiste en extraer óvulos maduros de los ovarios de una mujer, congelarlos y almacenarlos para su uso futuro. El proceso incluye la estimulación ovárica, la extracción de óvulos y la vitrificación para conservar los óvulos a temperaturas extremadamente bajas.

 

¿Cuáles son las ventajas de la congelación de óvulos?

 

La principal ventaja de la congelación de óvulos es que permite preservar la calidad de los óvulos, especialmente en el caso de las mujeres de entre 35 y 49 años, que pueden sufrir una disminución de la reserva ovárica. La congelación de óvulos permite a las mujeres posponer el embarazo hasta que estén preparadas, independientemente de la disminución de la fertilidad relacionada con la edad.

 

¿Qué eficacia tiene la congelación de óvulos para lograr un embarazo más adelante?

 

Las tasas de éxito con óvulos congelados varían considerablemente en función de la edad de la mujer en el momento de la congelación. Por lo general, las mujeres menores de 35 años tienen mejores probabilidades, con una tasa de nacimientos vivos de entre el 4 % y el 6 % por óvulo descongelado. Esta tasa se reduce a entre el 1 % y el 2 % por óvulo en el caso de las mujeres de 40 años o más.

 

¿Cuáles son los costes asociados a la congelación de óvulos?

 

Los costes de la congelación de óvulos pueden ser considerables, oscilando entre 12 000 y 18 000 dólares por el ciclo de extracción, a lo que hay que sumar unas tasas de almacenamiento anuales de entre 500 y 1500 dólares. Además, si decides utilizar los óvulos congelados más adelante, pueden acumularse costes adicionales derivados de los tratamientos de fecundación in vitro.

 

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